Río Apulco, un bello rincón de México.

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Lo invitamos a vivir una experiencia inolvidable, a tan sólo tres horas y media de la ciudad de México, a muy pocos kilómetros pasando Zacapoaxtla, en el Estado de Puebla.

Si es usted de los que disfruta el contacto con la naturaleza, sin mayor pretensión que dejarse sorprender por la aventura que le brinda encontrarse consigo mismo, sin duda, lo encontrará en este paraje enclavado en el río Apulco. Un fin de semana, tal vez resulte poco tiempo para vivir por completo esta deliciosa experiencia, pero seguramente quedará invitado para volver en más de una ocasión.

Comenzaré por decir, que la carretera que conduce a este sitio es completamente boscosa. Existen dos posibilidades para su estancia, una de ellas, se encuentra en la Hacienda Apulco, donde tiene la posibilidad de elegir entre diferentes cabañas, de acuerdo al número de personas que vayan. Estas cuentan con servicio del restaurante y bar. Los espacios son agradables y confortables. A lo largo de este complejo pasa el río Apulco, donde se disfrutan bellos e inesperados encuentros con la naturaleza. El río permite apreciar extraordinarios escenarios, como el de una especie de cañón tapizado por una generosa vegetación.

Caminar por el sendero que conduce a la cascada de la Olla, permite tomar descansos en bancas elaboradas de los mismos troncos que la naturaleza derriba, lo que permite sentarse a contemplar y llenar el alma de paz y tranquilidad. El escenario son árboles cubiertos de musgo desde el piso, albergando hermosas orquídeas, helechos y bromelias. También se aprecian diferentes especies de aves, algunas llevando comida a sus crías o construyendo sus nidos en las copas de los árboles.

El sendero, alfombrado de hojas secas, genera un sonido único al ir pisándolas y, como para embellecer aún más el paseo, el canto del río. Al llegar a la cascada de la Olla, se aprecia una espectacular y sonora caída de agua, enmarcada por caprichosas y hermosas formaciones rocosas, producto de la erosión y el tiempo. Esta cascada es posible observarla solamente desde el mirador, debido a que resulta imposible apreciarla de cualquier otro punto, por lo agreste del terreno. Otros de los atractivos del lugar, son los paseos a caballo y el recorrido en lancha por el lago artificial.

La segunda opción, bastante recomendable también, por lo familiar que resulta, es la Finca Santa María Tres Arroyos, Doña Carolina Fernández, es la dulce anfitriona y dueña del hotel. Ella acondicionó lo que algún día fue su casa y hoy da la bienvenida al viajero que gusta de la naturaleza. Cualquier punto del hotel, es excelente mirador para apreciar un acantilado formado por paredes milenarias en cuyo fondo corre, serpenteando entre enormes rocas, el río Apulco, arrullando el sueño por la noche y acompañando la lectura, la conversación o la comida, durante el día. Doña Carolina expresa que en el mes de marzo, las paredes del cañón se visten de bellas orquídeas.

Hospedarse en este sitio, permite adquirir: mermeladas, chiles en vinagre, deliciosos quesos y cajeta, elaborados por ella misma. Cabe señalar que el hotel hace mancuerna con un restaurante ubicado a escasos metros de distancia, donde se saborean verdaderas delicias culinarias.

Cualquiera de estas opciones de hospedaje, son una excelente elección para disfrutar un fin de semana con la familia o la pareja, incluso para el que gusta viajar en solitario. El clima es frío por las mañanas y tardes, sobre todo en invierno, por lo que se recomienda llevar ropa abrigadora. También puede visitar y si el tiempo lo permite: la Cascada Velo de Novia, Cascada La Gloria, Salto la Quintanilla, en fin los sitios por mencionar son muchos, seguro se quedará con el deseo de volver y conocer más de los bellos rincones que nos reserva México.

2016-02-17